¡Hola! A ver si conoces esta catetilla: jalbegar o enjalbegar. Seguro que no. Ya nadie jalbega o enjalbega las casas con cal para dejarlas blancas y limpias, las pintamos con pinturas de distintos colores e imitando nobles materiales. Y como ya no hace falta explicar su significado, echo la llave y me voy a buscar otra palabra.
Saluditos.
¡Bienvenido a mi mercadillo! Aquí podrás encontrar palabras y expresiones salmantinas que la cultura mal entendida arrinconó por catetas. Me parece tan impropio de los que tenemos el don de hablar avergonzarnos de ellas, que hoy, para ponerlas en el lugar que les corresponde, abro este mercadillo. ¿Te gustaría ayudarme? Espero tu visita y, si quieres traerme un regalo, ya sabes lo que me gusta: una cateta de tu tierra. Seguro que tienes muchas. Y antes de irte, ojea mi periódico.
sábado, 11 de junio de 2016
JALBEGAR O ENJALBEGAR
domingo, 15 de mayo de 2016
Fato
¡Hola! Fato. Es la catetilla de hoy. Significa olor, generalmente malo, y por consiguiente olfato. Los ejemplos hablan por sí solos:
El yogur no está caducado, pero el fato que da al abrirlo sobra para saber que está malo.
Con los gatos es imposible freír pescado: en cuanto les da el fato no te los quitas de encima.
A ver si te aburres de esa colonia, da un fato que apesta.
¡Vaya fato que tienes! A mí no me huele a nada.
Saluditos.
lunes, 2 de mayo de 2016
Cabrillas
¡Hola! Esta catetilla es de las pocas, quizá la única, que hay que celebrar que haya pasado al recuerdo: cabras o cabrillas.
No se trata de ese animalito que da leche, se trata de unas manchas rojas que salen en las piernas por efecto del calor. Esta dolencia la sufrían las mujeres, las que pasaban las tardes de invierno cosiendo al amor del brasero. Además de molestas, eran feas. Para evitarlas, se inventaron las polainas, es decir: unas medias –nunca mejor dicho lo de medias porque solo cubrían la parte de delante- de cartón forradas de tela con un hiladillo en cada extremo para sujetarlas a las piernas.
Pero lo que de verdad acabó con el problema fue la calefacción.
Saluditos.
miércoles, 20 de abril de 2016
Aviar
¡Hola! ¿Qué tal? Aquí vuelvo, con otra de mis catetas: aviar, que puede traducirse por arreglar o arreglarse y otras cosas. Fíjate en estos ejemplos:
Voy a aviarme, que tengo que salir a comprar.
Aviado va quien te crea: no has dicho nunca una verdad.
Lo primero aviar la comida, que todos vienen con hambre.
Aunque tiene tantos usos, ya apenas se usa, pero aquí queda, para que al menos la conozcas.
Saluditos.
martes, 19 de abril de 2016
Socotible
¡Hola! Preciosa la catetilla que te presento hoy: socotible. Quiere decir machacón, pesado, muy pesado.
—No seas tan socotible, Mercedes, me lo has dicho mil veces y ya sabes mi respuesta.
—Hay que ver lo socotible que es este niño: no se cansa de pedir.
—Es buena persona pero tan socotible que aburre a las moscas.
¿A que es preciosa? ¡Pues hale, a usarla! Sigue habiendo socotibles.
Saluditos.
domingo, 17 de abril de 2016
Adán
Hola, hola. A ver si conoces esta catetilla: adán. Frío, frío. No es el nombre de el marido de Eva, por eso va sin mayúscula. Un adán es un hombre sucio, desaliñado, pero no por falta de medios, si no por sobra de dejadez.
Feo, lo que se dice feo, no lo es, pero como va siempre hecho un adán lo parece.
Hay que añadir que el femenino de adán es adana.
A ver cuándo te da por usar el peine, que pareces una adana.
Lástima que hayamos dejado de utilizar esta palabra antes de que desaparezcan los adanes.
Saluditos.
sábado, 16 de abril de 2016
Terciar
¡Hola! No es que se me hayan acabado las catetas, ni muchísimo menos, es que he andado muy ocupada con otros asuntos, y para demostrártelo, aquí estoy, con otra de mis favoritas: terciar.
Terciar, según el Diccionario de la RAE, significa muchas cosas. La más usual, la que más se utiliza, es la de intervenir en una conversación, generalmente para llevar la contraria; sin embargo, por estos lares fue muy usada con el sentido de apetecer, dependiendo más del capricho que de la formalidad, y otros para expresar algo que dependía de la ocasión, la posibilidad o la oportunidad.
Si se tercia, voy a verla, pero si no se tercia, que me espere sentada.
No creas que es tu amiga porque hoy te llama para salir; mañana, si se tercia, ni te mira
Saluditos.
sábado, 5 de marzo de 2016
Fumar en pipa
¡Hola! A ver qué te parece esta catetilla: fumar en pipa. Quiere decir muy caro, fuera del alcance.
—Me encanta esa mantelería pero fuma en pipa.
Sobran más explicaciones ¿verdad?
Saluditos.
sábado, 13 de febrero de 2016
Laso
¡Hola! La cateta de hoy no es una expresión, se trata de una palabra: laso. Me la recordaba anoche una amiga hablándome de los políticos españoles y de los líos que se traen para formar gobierno de una vez. “A Rajoy lo veo laso”, decía, y aunque ya no se oye, la entendí perfectamente, nuestras abuelas y todavía nuestras madres la utilizaban para decirnos que la blusa, la falda, los calcetines o cualquier prenda estaba ya tan lasa, o lo que es igual, tan desgastada por el uso, lavaduras y planchados que hasta al coserla se rompía.
Pues así está el presidente en funciones según mi amiga, desgastado, laso, o si lo prefieres mustio, lacio.
Saluditos.
sábado, 6 de febrero de 2016
Tener más suerte que un ahorcado
¡Hola! ¿Recuerdas la última cateta? Pues la de hoy podemos decir que significa todo lo contrario. Se trata de la expresión “Tener más suerte que un ahorcado”. ¿Te la dijeron alguna vez? No es fácil porque ya apenas se usa, pero si me equivoco, enhorabuena, te ratificaron que la buena suerte te acompañaba, que estaba de tu parte, que todo te salía bien. Fíjate en estos ejemplos:
Fulanito, para los negocios, tiene más suerte que un ahorcado, en cuanto abre las puertas, le llueven los clientes.
Ya me han dicho que tienes más suerte que un ahorcado, te tocó la lotería por Navidad y volvió a tocarte en el Niño. Me alegro.
Y ahora te preguntarás qué sentido tiene relacionar la buena suerte de alguien con la suerte de un ahorcado precisamente. Yo también me lo pregunté durante largo tiempo pero sin éxito. Si por casualidad conoces su origen, espero nos lo cuentes.
Saluditos.
sábado, 23 de enero de 2016
Ser el rigor de las desdichas
¡Hola! Ser el rigor de las desdichas: es la expresión que por cateta traigo hoy al mercadillo.
El rigor de las desdichas eran, y siguen siendo, claro, porque las palabras no mueren, dejamos de usarlas, esas personas que se encuentran, sin buscarlos, todos los pequeños accidentes.
Ya no sé qué decirte de Adela, el día que no se corta picando cebolla, se quema con la sartén. Ayer que no tuvo que cocinar casi se mata al bajar del autobús. Parece el rigor de las desdichas.
Este niño es el rigor de las desdichas, cuando no tiene un chichón, tiene un ojo morado, siempre está señalado.
Saluditos.
domingo, 10 de enero de 2016
Escarear
¡Hola! La cateta que dejo hoy en el mercadillo era muy usada en esta época del año: escarear.
Escarear es agrietar, poner áspera, ajar el viento helado la piel de los labios, de las mejillas y sobre todo de las manos. Procede de escara.
Preciosa, ¿verdad? Pues a usarla que, aunque disponemos de buenas cremas para evitar estas agresiones climatológicas, no es nada raro que en estos días de invierno tengamos que recurrir a ellas para aliviar sus molestias, y decir que tenemos escareada la cara no es de catetos precisamente.
Saluditos.
Hasta pronto.
Andancio
¡Hola! Andancio. Te suena esta palabra, ¿verdad? Quiere decir epidemia de enfermedad leve, generalmente gripe, catarros, diarreas.
No puede decirse que esta palabra esté arrinconada. Solemos utilizarla todavía, sobre todo en invierno. Pero es cateta porque nació en los pueblos y quienes la utilizan son personas que proceden de zonas rurales. Para los capitalinos es una vulgaridad, por eso, aunque la conocen, no la utilizan.
Saluditos.
jueves, 17 de diciembre de 2015
Hacer testamento
¡Hola! Hacer testamento, es la expresión que hoy pasa de mi agenda al mercadillo.
¿Quién hacía testamento? Porque estamos ante una expresión cateta y ya en desuso, no ante la acción de testar como la entendemos todos. Pues hacía testamento la persona que se quedaba dormida al amor del brasero, entre las faldas de la mesa camilla. Fíjate en esta frase:
Vine a darle la merienda a la abuela pero está haciendo testamento y no la he molestado.
Aaadiós.
-------------
Suscribirse a:
Entradas (Atom)