¡Bienvenido a mi mercadillo! Aquí podrás encontrar palabras y expresiones salmantinas que la cultura mal entendida arrinconó por catetas. Me parece tan impropio de los que tenemos el don de hablar avergonzarnos de ellas, que hoy, para ponerlas en el lugar que les corresponde, abro este mercadillo. ¿Te gustaría ayudarme? Espero tu visita y, si quieres traerme un regalo, ya sabes lo que me gusta: una cateta de tu tierra. Seguro que tienes muchas. Y antes de irte, ojea mi periódico.
domingo, 12 de abril de 2026
Ser un engaño manifiesto
¡Hola! Bienvenidos a mi mercadillo. Aquí estoy, con otra catetilla: ser un engaño manifiesto: claro, palmario.
Ejemplos:
• La cacareada riqueza de Adolfo resultó ser un engaño manifiesto: no tenía donde caerse muerto.
• La oferta de vacaciones asequibles acabó siendo un engaño manifiesto: tuvimos que poner dinero por llegar al hotel después de las diez de la noche.
• La invitación a comer de Jacinta fue un engaño manifiesto: ella invitó pero tuvimos que pagar nosotros.
María Jesús
Las palabras no mueren nunca, simplemente se duermen de aburrimiento cuando dejamos de usarlas, pero en cuanto las llamamos se desperezan, abren los ojos, mueven los labios y nos ayudan a recordar, a aprender, a enseñar.
En nombre de la expresión ser un engaño manifiesto gracias por despertarla hoy.
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