¡Hola! Bienvenido al mercadillo. Te presento la catetilla de hoy: suspenso. Sé lo que piensas: que ni está en desuso, ni lo va a estar. Pues sigue leyendo y estarás de acuerdo conmigo.
Este suspenso no es el que recibirán en unos días algunos estudiantes que a lo largo del curso han hecho todo menos estudiar. En este caso es el tiempo el que está suspenso, es decir, que no se sabe si las nubes acabarán empapándonos, o se largarán con el agua a otra parte.
El abuelo salía a la calle todas las noches antes de acostarse, miraba al cielo y entraba dando el parte meteorológico: “Igual puede llover que no puede caer una gota; de momento el tiempo está suspenso”.
Saluditos.
¡Bienvenido a mi mercadillo! Aquí podrás encontrar palabras y expresiones salmantinas que la cultura mal entendida arrinconó por catetas. Me parece tan impropio de los que tenemos el don de hablar avergonzarnos de ellas, que hoy, para ponerlas en el lugar que les corresponde, abro este mercadillo. ¿Te gustaría ayudarme? Espero tu visita y, si quieres traerme un regalo, ya sabes lo que me gusta: una cateta de tu tierra. Seguro que tienes muchas. Y antes de irte, ojea mi periódico.
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domingo, 9 de junio de 2019
lunes, 31 de agosto de 2015
¡Y vuelta la burra al trigo!
¡Hola! Gracias por entrar en mi mercadillo. Fíjate en esta cateta, es la última, bueno, hasta la próxima: ¡Y vuelta la burra al trigo!
Esta expresión podemos traducirla por ¡Y dale que te pego! Se utilizaba ante alguien que volvía a un tema ya zanjado.
Llevo un mes, día tras día, hora tras hora, diciéndoles con las formas más educadas y las menos que no vuelvan a ofrecerme servicios y ofertas a la compañía telefónica, que se olviden de mi número, que no quiero regalos, que no molesten más ¡y vuelta la burra al trigo! ¡Qué horror!
El ejemplo pone de manifiesto que tenemos más ocasiones que nunca para utilizarla pero desgraciadamente la mayoría ni la conoce.
Hasta pronto.
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