domingo, 16 de diciembre de 2018

Tener buen saque

¡Hola! Aquí sigo, con otra catetilla: tener buen saque, o sea, comer mucho, con buenas ganas. Ayer vi a tus mellizos, se nota que tienen buen saque, están hermosos. Normal que la expresión haya pasado al olvido. Hoy, en lugar de decirle esto a una madre de sus hijos, la tildaríamos de irresponsable por no ponerlos a régimen, pero conste que cometeríamos dos errores a cual más censurable: el de meternos en lo que no nos importa y el de llamarla lo que está muy lejos de ser. Esta expresión nunca iba dirigida a niños obesos o feos de gordos, iba dirigida a los que comían de todo, con apetito, y esto, digo yo, que es el mejor síntoma de salud, ¿o no? Saluditos.

sábado, 15 de diciembre de 2018

Dar pinetas

¡Hola! Dar pinetas. ¿Te gusta esta expresión? Si es así puedes usarla sin ningún complejo, porque aunque nos parecía catetilla y la hemos olvidado, seguimos dando pinetas para encontrar algo que no sabemos dónde lo hemos dejado, que es lo que significa. Me quité los pendientes y dónde demonios los habré puesto que por más pinetas que doy no los encuentro. Guardé el presupuesto que solicité tan guardado que por más pinetas que doy no aparece ni vivo ni muerto. Saluditos.

No dar el din con el don

¡Hola! ¿Quieres pasar al mercadillo? Seguro que te encantará la catetilla que traigo hoy: no dar el din con el don. Esta expresión se utilizaba por ejemplo ante una pareja que llamaba la atención porque él era muy alto y ella muy baja o viceversa. No dan el din con el don, se decía al verlos juntos. Y en casos similares. Si bonita es la falda, bonita es la blusa, pero los colores no dan el din con el don. Lo que se cuenta de ellos será verdad pero si lo piensas bien lo cierto es que no da el din con el don. Nadie me lo ha dicho pero seguro que la expresión nació de las campanas, ellas sí dan el din con el don, por eso no fallaban nunca, y gracias a esto se sabía cuando tocaban a duelo, a boda, a pedir auxilio,, etc., etc., etc. Saluditos.

sábado, 1 de diciembre de 2018

Quererlo más que a la niña de sus ojos

¡Hola! Quererlo más que a la niña de sus ojos. Es la expresión que dejo hoy en el mercadillo. Es una expresión tan gráfica que explicar su significado está demás. Sólo añadir que la expresión ya ha pasado a la historia, seguramente porque ya nadie quiere tanto a nadie. Saluditos.

lunes, 26 de noviembre de 2018

Basca

¡Hola! Basca. Es la catetilla que hoy dejo en el mercadillo. Quiere decir que alguien sufre ataques de furia, de cabreo, de mala leche. Ni le hables, se ha levantado con la basca, y no hay cristiano que lo aguante. Es buena persona, pero cuando le da la basca, ganas te dan de cogerle manía. Saluditos.

domingo, 25 de noviembre de 2018

Costar un ojo de la cara

¡Hola! Bienvenido al mercadillo. La catetilla de hoy es preciosa pero algo exagerada: costar un ojo de la cara, o sea, que algo es caro, muy caro. Mi primo se ha comprado un coche que le ha costado un ojo de la cara. Me compraría esa vajilla pero vale un ojo de la cara. ¡Vaya falda más chula! Si no te ha costado un ojo de la cara poco le falta. Saluditos.

jueves, 22 de noviembre de 2018

Tirar la casa por la ventana

¡Hola! Hoy estoy generosa, y en lugar de una catetilla, te dejo dos. En esta ocasión se trata de una expresión que puede ser positiva o negativa: tirar la casa por la ventana. Es positiva cuando quien tira la casa por la ventana(es muy espléndido con los invitados) y negativa cuando gasta lo que no debe gastar por aparentar que tiene de sobra. Fulanito tiró la casa por la ventana cuando casó a su hija. Menganito tira la casa por la ventana con sus amigos pero está empeñado con toda la familia. Saluditos.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Fusca

¡Hola! ¿Alguna vez dijiste o te dijeron la palabra fusca? Pues aquí la dejo hoy, para que la recuerdes o la conozcas, depende de tu edad y de la zona donde pasaras la infancia porque el hecho de llegar al mercadillo conlleva que se quedó dormida con la nana del lamentable desuso, porque fusca, lo que se llama fusca, sigue habiendo en las casas y hay que quitarla aunque ya no se quite a golpe de escoba. Si no te queda claro su significado fíjate en los ejemplos siguientes: Mete bien la escoba por los rincones que dejas m´´as fusca en ellos que la que te llevas. No comas ese pan, se ha caído alsuelo y tiene fusca. Esto es imposible, cuanto más barro, más fusca saco. Saluditos.

martes, 16 de octubre de 2018

Tirulato

¡Hola! Tirulato.

     —¿Tú qué entiendes si yo te llamo tirulato o tirulata?
     Acabo de preguntárselo a alguien que ante mi sorpresa lo sabe mientras escribo para el mercadillo.
     Respuesta:
     —Pues que estoy boba.

     Pues para eso sirve esta catetilla: para decirle a alguien que está atontado, que no sabe por dónde anda, pero no porque sufra ninguna enfermedad generalmente, simplemente porque tiene un mal día, uno de esos días en los que sin saber por qué se anda alelado, ausente, despistado, espeso, que dicen ahora, como si en lugar de referirse al estado de una persona, se refirieran a la masa de los buñuelos, y suele hacerse, mejor dicho, solía hacerse, en tono cariñoso.

     Saluditos.

martes, 18 de septiembre de 2018

Pitera

¡Hola! Si no tienes prisa, espera un momento, corrigiendo uno de mis libros inéditos me encuentro con una catetilla candidata a ocupar un lugar en este mercadillo y quiero presentártela. Copio el párrafo.
 
    Una noche ocurrió un percance que puso punto final a los juegos nocturnos. Tarri preparaba la cena ajena a los juegos del padre y de la hija. Bella Luna tropezó con una piedra y al caer al suelo se le clavó en la cabeza una de las esquinas del poyo.  La pitera apenas sangró, pero lloró del susto. Tarri corrió a auxiliarla pero Bella Luna ya estaba tranquila entre los brazos de Ñoto, lo que no evitó su furia.

   Pues está claro: se trata de la palabra pitera que, como se dice en el texto, es una brecha en la cabeza que se produce por un golpe y que mucho o poco sangra. ¿Qué niño no se ha hecho una pitera? Seguro que ninguno se ha librado de alguna, ni siquiera los niños de hoy, pero ya nadie se hace piteras, ahora se hacen heridas, con lo que de entrada no sabemos si el niño, por travieso, se ha roto la cabeza, el culo o alguna de las rodillas.

  Gracias por quedarte.

Poyo

¡Hola! Encantada de recibirte. ¿Recuerdas qué es un poyo? Pues eso que estás pensando si la infancia te queda lejos: un banco de piedra o de cemento pegado en la pared. Seguro que de niño los vistes en las puertas de todas las casas de los pueblos. Unas tenían uno a la derecha; otras, a la izquierda; y otras uno a cada lado. Pero en pocas faltaba el poyo donde en las noches de verano los vecinos se sentaban a tomar el fresco, a charlar amigablemente de sus cosas y a poner verde al que estuviera ausente, que no todo en los pueblos eran buenas intenciones como hoy quieren hacernos ver los que nunca vivieron en ellos.
     Pero de cualquier forma el poyo era un elemento importante y tiene más que merecido su espacio en este mercadillo.
    Saluditos.

domingo, 9 de septiembre de 2018

Engarañar

¡Hola! Gracias por venir al mercadillo. Me encanta la catetilla que traigo hoy: engarañar, algo que sólo les sucede a los dedos de las manos, y que no es otra cosa que quedarse entumecidos por efecto del frío.

    Espera que me caliente las manos para comer, las traigo tan engarañadas que no puedo coger la cuchara.

    Pese al tan cacareado cambio climático, siguen cayendo buenas heladas por esta tierra, pero ya a nadie se le quedan las manos engarañadas, ahora las manos se hielan, se enfrían, se congelan… pero yo sigo usando guantes cuando salgo a la calle y el viento indica que pueden engarañárseme.

Saluditos.

martes, 4 de septiembre de 2018

Llevar en folis

¡Hola! Gracias por entrar en mi mercadillo. No sé cuántos bisiestos hace que no oigo a nadie decir esta expresión: “Llevarlo en folis”. ¿La conoces? Significa llevar a alguien, niños, por obvias razones, o cosas de poco peso en brazos, pero cuidado, con los brazos separados del cuerpo de forma que el niño o el objeto vaya en el aire.

    Lleva el caldero en folis, que está tiznado y mancha.

    Se metió el niño en todos los charcos que encontró, y cómo tendría las botas de barro que la madre tuvo que llevarlo en folis para no acabar tan embarrada como él.

    Algunas personas decían polis en lugar de folis pero folis es la palabra correcta.

    Saluditos.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Llevarlo al cuadril

¡Hola! ¿Vas a pasar? Enseguida abro el mercadillo, y mira qué catetilla traigo hoy: llevarlo al cuadril.
     Normal que esta expresión haya quedado en desuso. Las mamás ya no llevan a los niños al cuadril, los llevan en carricoches, y sólo tienen que empujarlos. Tampoco nosotros tenemos que ir con un cántaro al cuadril para traer agua de la fuente. Pero  no debemos olvidarla, todavía en muchos países tienen que usarla, y eso sería enterrarla viva.
    Saluditos.