lunes, 25 de diciembre de 2017

Matancina

¡Hola! Malas fechas para darte una vuelta por este mercadillo, pero por si las moscas, te dejo esta catetilla: matancina.
     Diga lo que diga la RAE de su significado, por algunos pueblos de esta provincia significa preocupación exagerada u obsesión injustificada.
     Ayer la vi en la frutería, pero me oculté para que no me viera; estoy harta de que me de la matancina con el precio de las manzanas.
     Vaya matancina que se trae el amigo con los papeles de los seguros, más que leerlos para informarse, se los aprende de memoria, y si algo no entiende o no quiere entender, va y viene a la oficina de turno hasta que le den con la puerta en las narices para que los deje en paz.
     Felices fiestas.

domingo, 17 de diciembre de 2017

Devaneos

¡Hola! Devaneos. ¿Te gusta esta catetilla? Del verbo devanear, significa amoríos pasajeros.
     ¿Que se casa tu primo? Imposible creerlo. Lo suyo es devanear con todas, pero enamorarse, de ninguna, y ni por interés será capaz de pasar por la vicaría.
     Déjate de devaneos que ya no tienes edad para perder el tiempo en eso.
     ¿Entendido?
     Saluditos.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Sotaque

¡Hola! ¿Cómo estás? Yo encantada de dar una vuelta por el mercadillo para dejarte otra catetilla de las mías: sotaque, que se utiliza, mejor dicho, se utilizaba para decir que alguien tenía buen estómago, o sea, comer mucho y con ganas.
     ¡Qué buen sotaque tienen estos chicos, le llenas el plato y repiten!
     ¿Ya llenaste el sotaque? ¡Pues hale, a jugar!
     Simpática palabreja ¿verdad?
     Saluditos.

sábado, 18 de noviembre de 2017

Patochada

¡Hola! Acabo de oír una catetilla que figura en mi archivo y aquí me tienes, abriendo el mercadillo para dejarla. Se trata de la palabra patochada, y para los más descuidados, patochá. Quiere decir despropósito, incoherencia, metedura de pata. Fíjate en los ejemplos:
     Ayer hablé con Pilar, le pregunté si habías regresado del viaje y me saltó con una patochada de las suyas. Lo mejor es no hacerle caso.
     Para mí que Jaime no anda muy bien; tan pronto te cuenta su vida sin preguntarle, como le preguntas por algo y te salta con una patochada.
     Si quieres oír patochadas, vete a la reunión de vecinos, porque si uno mete una pata, el otro mete las dos.
     Saluditos.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

No estar muy católico

¡Hola” De nuevo entro en el mercadillo, con una simpatiquísima catetilla: “No estar muy católico”, es decir, encontrarse algo mal de salud, sufrir algún malestar. Seguro que todavía la utiliza alguien.

     Desconozco el origen de esta expresión. ¿Alguien lo sabe? Se me ocurre pensar que a lo mejor tenga que ver con los tiempos de la Inquisición, en que lo primero era ser o declararse muy católico, por si las moscas. La forma negativa no estar o no encontrarse muy católico lo que hace es reforzar la idea de que lo ideal era estar o ser muy católico.

    Cuentan que en uno de nuestros pueblos, supongo que pasaría en muchos, el cura, en cierta ocasión, fue a visitar a un enfermo, y al preguntarle cómo se encontraba, el enfermo dijo: “Pues ya ve padre, no estoy mu católico”. A lo que el cura respondió: “No diga eso hombre de Dios. Querrá usted decir que no está mu bien, pero que no está mu católico…”
    Cosas que pasan.

     Saluditos.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Bobanco

¡Hola! Bienvenido al mercadillo. La nueva catetilla es muy simple: bobanco. Se usaba en no pocos pueblos de la provincia para llamar a alguien bobo de forma más cariñosa.
     Saluditos.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Dar la matraca

¡Hola! Hoy vengo al mercadillo más contenta que nunca. Traigo una catetilla que gracias al conflicto de Cataluña -no hay mal que por bien no venga- ha resucitado.
      Está claro que las palabras no mueren nunca, simplemente se duermen de aburrimiento cuando nadie las usa, pero en cuanto alguien las despierta, ahí están, tan útiles como siempre.
      Hablo de matraca, dar la matraca, darle la matraca a alguien, que es lo que ha hecho uno de los Jordis encarcelados por delito de sedición, no por sus ideas políticas como  pretende hacernos ver, con su compañero de celda. Tanto le ha dado la matraca con lo de la independencia que el hombre, harto de sus sermones al respecto, para no acabar desquiciado o partiéndole la cara, ha tenido que pedir traslado de celda. ¡Menos mal que se lo han concedido!
     Queda claro el significado ¿verdad?
     Saluditos.

domingo, 29 de octubre de 2017

Acalugar

¡Hola! Curiosa la catetilla que traigo hoy al mercadillo: acalugar.
    Según el diccionario de la RAE significa sosegar, acariciar y aliviar, pero por aquí se utilizó siempre con otro sentido muy diferente. Si te fijas en los ejemplos, lo entenderás mejor.
     Es una persona tan activa que no acaluga ni a comer; en lugar de sentarse a la mesa como los demás, se sienta y se levanta entre cuchara y cuchara para seguir con lo que tenga entre manos.
    Me dijeron que ya venían de viaje, y hay tanto tráfico que hasta que no los vea llegar, no acalugo en ningún sitio.
     Siempre se usó en forma negativa. ¿Por qué este cambio de uso? No lo sé pero sería incapaz de decir: “Mira a ver si acalugas –por acaricias- a ese niño para que se calle”.
     Saluditos.

viernes, 27 de octubre de 2017

Esbarrancón

¡Hola!Bienvenido al mercadillo. Si hace unos días te encontraste con el verbo esbarrancar, hoy, aunque solo sea para no hacer de menos al nombre, ya catetillo también, te lo presento: esbarrancón en singular y esbarrancones en particular. 
     Un esbarrancón no es otra cosa que el desprendimiento de un trozo en una pared producido por un roce con algo, una patada o golpe por el estilo. ¡Vamos,!, lo que obliga a pintar, una lata.
     Saluditos.

lunes, 23 de octubre de 2017

Satélite

¡Hola! ¿Qué tal? Acabo de llegar al mercadillo, con otra cateta, claro. ¿Quieres conocerla? Seguro que la conoces, que la has estudiado, que la utilizas incluso, pero no con el significado que se utilizó por aquí. Se trata de la palabra satélite. Si te fijas en el ejemplo, sobra explicar el significado.
     Ayer tuve a los dos satélites (nietos) en casa. No me dejaron ni comer tranquila. Todo el día los tuve detrás de mí. Me das esto yaya, me das lo otro, ven a jugar… Son incansables.
     Solo añadir que satélites solo se usaba para llamárselo a los niños cuando no dejaban de dar vueltas alrededor de los adultos porque su origen es de sentido común.
     Saluditos.

lunes, 16 de octubre de 2017

Esbarrancar

¡Hola! Esbarrancar. Esta es la catetilla que traigo hoy al mercadillo. Preciosa aunque significa algo que resulta muy feo: hacer desconchones en la pared.
     Dejad de jugar en el salón que vais a esbarrancar las paredes y están recién pintadas.
     No sé cuánto hace que no la oigo, pero fue muy utilizada. ¿Cómo se dice ahora? Porque supongo que las paredes, sobre todo si hay niños en casa, se siguen esbarrancando.
     Hasta pronto.
 

martes, 26 de septiembre de 2017

Gallo

 ¡Hola! Gallo: es la catetilla que traigo hoy al mercadillo. ¿Que no te parece una palabra en desuso? Pues tienes razón, pero no la tienes. Todos sabemos qué es un gallo, incluso los que no los han oído jamás al nacer el día porque no han dormido una noche en un pueblo, pero vivos o muertos todos hemos visto un gallo y así lo llamamos. Pero aquí nos referimos a los gallos de una naranja, es decir, a los que en cualquier lugar solo se los conoce por su verdadero nombre: gajos. ¿Aclarado?
     Saluditos.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Las chichas

¡Hola! Seguro que la catetilla que traigo hoy al mercadillo te trae recuerdos de la infancia, cuando de niño ibas al pueblo de tus abuelos, quizá al tuyo, para asistir a la matanza. Se trata de las chichas, es decir, las carnes que una vez preparadas eran embutidas.
    —Prueba las chichas a ver como están de sal.
    —Voy a freír ya unas chichas. Están riquísimas. 
    —Antes de empezar a embutir, separa las chichas para los cumplidos.
    Era de obligado cumplimiento llevar un plato de chichas a los vecinos que hacían lo mismo cuando mataban, a las familias de los que habían ido a echar una mano, a los que no asistían por alguna razón justificada y cómo no, a la casa, para darse otro festín después. Sabrosísima costumbre ¿verdad? Por último reseñar que algunos bares las ofrecen como aperitivo. Gracias a ello los más jóvenes saben qué son aunque nunca hayan estado en una matanza, y lo mejor de todo, pueden comerlas, que es un placer.

    Saluditos.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Ser de pipas coloradas

¡Hola! “Ser de… o tener las pipas coloradas”. Es la catetilla que traigo hoy al mercadillo. Es de las pocas expresiones que no me gustan, sin duda porque nunca le encontré un sentido lógico. Se utilizaba para decir de alguien que sus rarezas anunciaban su maldad.
    En cuanto la vi, lo pensé, tiene las pipas coloradas y no me equivoqué.
    No quiero cuentas con él, es de pipas coloradas, y estas personas ni son buenas para amigas ni son buenas para enemigas.
    Lo mejor de las personas que tienen las pipas coloradas es que puedes librarte de sus maldades no dándoles confianza que no es poco ¿verdad? 
    Saluditos.